QUEJARSE ES LA POBREZA Y AGRADECER NUESTRA RIQUEZA


¿Qué es quejarse? Es pretender que lo que está aconteciendo sea distinto, por lo tanto me quejo y rechazo lo que acontece o lo que recibo en mi vida en ese preciso instante. Pero para que eso suceda en algún momento antes he tenido que decidir consiente o inconscientemente creer y pensar que me merezco algo diferente a lo que estoy recibiendo en ese preciso instante. Y como aquello no es como yo creo o pienso que debe ser, entonces me genera un fastidio sea pequeño o grande pero que luego me lleva a quejarme.

Aquel fastidio que nos genera esta incomodidad que sentimos dentro de nosotros, es simplemente el dolor de tener que aceptar que nuestras razones, creencias o todo lo que pensamos acerca de lo que debería ser, está equivocado, ya que en tiempo real la vida te dice otra cosa.

Si seguimos observando esto nos daremos cuenta que los seres humanos vamos por ahí pensando y creyendo que sabemos que es lo mejor para nosotros, sin percatarnos que honestamente no sabemos que es lo mejor para nosotros, ya que vamos por ahí decidiendo que es lo mejor y que no es lo mejor para nosotros sin querer experimentar en tiempo presente la oportunidad que te da la vida de conocer algo nuevo porque pensamos que ya lo sabemos.

Esta manera denota la gran arrogancia del ser humano de pretender saber más que la vida, diciéndole implícitamente a la vida “Vida, tú no sabes que es lo mejor para mí, yo si se” y con esta actitud le exigimos que nos de lo que nosotros pensamos es lo mejor, rechazándola y quejándonos de los que ella nos da momento a momento, pensando que la vida es injusta y reclamando nos de otra cosa.

Al no poder aceptar lo que pasa en nuestras propias vidas y pretender que sea de otra manera es como decimos implícitamente a la vida “no me gusta mi vida, quiero que me den otra vida porque no soporto esta” y si la vida fuera una persona seguro les contestaría algo como “no hay nada de malo en la vida que te doy ni en la de nadie, sino que justamente eso se llama vivir una vida humana”. Por eso desde una perspectiva más universal digamos así, no existe una vida más digna o menos digna que otras, todas son dignas de ser vividas, los problemas que nos pasan por el cual nos quejamos es porque no nos gusta nuestra propia vida simplemente.

Entonces quejarse podríamos decir según esta observación que viene de mi incapacidad de agradecer y no poder re-valorar mi propia vida, es decir no poder apreciar cualquier experiencia que este aconteciendo como algo de verdadera importancia en mi propia vida. Por tanto cuando nos quejamos lo que sucede es que no podemos valorarnos y entonces no podemos valorizar lo que recibimos en nuestras vidas y tampoco sentir el amor que la vida siente por nosotros dándonos lo que sea que nos dé, ya sea para seguir aprendiendo o para disfrutar.

Y justamente solo es confiando en la naturaleza de la vida que además es más sabia y sabe más de lo que creemos que por consecuencia podremos darnos cuenta lo que la vida tiene para darnos, que por cierto siempre será perfecto en cada momento.

Agradecer es valorizar tu vida, es apreciar lo que acontece en tu vida para amarte y sentir la satisfacción de estar vivo. Podemos notar que si agradecer es apreciar entonces quejarse seria despreciar, quitar valor, y no se puede quitar valor a la vida solo dejar de percibirla pues todo tiene valor ya que todo está ahí para ser “apreciado” justamente.

De hecho cada uno de nosotros individualmente o colectivamente otorgamos libremente valor a las cosas de acuerdo a la importancia que tienen para nuestra vida y así como nosotros otorgamos valor a las cosas de la misma manera podemos devolvernos ese valor a nuestras vidas para que no dejen de ser más importantes que las cosas y es simplemente permitiéndonos sentir agradecimiento por nuestra existencia que nos damos cuenta que experimentamos una oportunidad única de existir.

El agradecer también te lleva apreciar y sentir más detalles de tu vida, el sentimiento de gratitud que uno pueda generar dentro de uno te puede llevar a sentir tu vida como algo bueno, como algo bello, justo y que sobre todo que la vida tenga un sentido de utilidad después de todo en este infinito universo de posibilidades.

Podemos decir que sentir agradecimiento es valorarse a sí mismo, ya que aquel sentimiento nos da la sensación de sentirnos especiales y al mismo tiempo mantenernos humildes para volvernos apreciarnos continuamente.

El agradecimiento atrae aquellas cosas que deseamos más rápidamente, ya que como hemos dicho nos revaloriza, entonces el valor que vamos creando en nosotros hace que atraiga cosas de valor semejante al que llevamos dentro. Posiblemente cuando Jesús se refería al decir “ al que tenga más se le dará más y al que tenga menos se le dará menos” se estaba refiriendo no a las cosas materiales sino al valor que cada uno tenga adentro, es decir al que sienta que su vida vale más se le dará más y al que sienta que su vida vale menos se le dará menos, de esta manera parece más justo.

Quizá si la gente supiera esto ya no se quejaría tanto, ya que entendería que así solo prolonga más el tiempo para atraer eso que quiere a su vida por el contrario la gente podría agradecer incluso las experiencias que aparenten ser malas aprendiendo lo que tiene que enseñarnos, y por consecuencia eso haría atraer más rápido las cosas buenas que deseamos.

Observando esto podemos ver que quejarse es algo inútil y una pérdida de tiempo para nuestros planes y en cambio agradecer lo que tenemos es atraer más de lo bueno. La clave entonces es olvidarte de lo que te falta y agradecer de todo corazón lo que tengas, lo que eres, lo que vivas. Así siempre tendrás bastante es decir que tendrás de basta para lo que tengas que hacer en cada momento y no te faltara nada, al contrario sentirás que tienes mucho que dar.

Todo el mundo quiere ser rico pero a costa de su propio valor, nunca se tiene bastante todo el mundo quiere ganar más, nadie está contento con lo que tiene, dejemos de buscar tal oro afuera para poder darnos valor, para dar valor a la vida, porque no hay como darle importancia a ella, porque el tiempo de vida no se compra y porque no hay más importante que la vida.

Recordemos que nosotros somos los que otorgamos valor a las cosas no las cosas a nosotros, si acumulamos cosas pensando que esto nos valoriza, lo que hacemos es quedar atrapado en esas cosas sintiendo que si no tengo aquello yo dejo de tener valor.

En definitiva quejarse es nuestra pobreza y agradecer es nuestra riqueza, esperar recibir de la vida lo que pensamos que merecemos para ser felices según nuestro individual punto de vista de lo que creemos personalmente es mejor será la manera más egoísta de perder el tiempo, ya que mientras no seas feliz no veras la felicidad en este mundo y de la misma manera mientras no sientas agradecimiento en tu vida tampoco veras la riqueza y la abundancia que ella tiene para ti.

- OCTAVIO F.

( VER EL SIGUIENTE ARTICULO RECOMENDABLE HACIENDO CLIC AQUI MISMO 9 RAZONES PARA DEJAR DE QUEJARSE)


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