EL AMOR NO PUEDE AMAR A NADIE


Sabías que el amor no puede amar a nadie, porque el amor no tiene división, es todo, por tanto no es una cantidad, sino más bien una cualidad. Entonces por eso el amor no puede amar a nadie, porque siempre es alguien o algo.

¿Estoy en capacidad de amar la vida, incluyendo en primer lugar la mía, de manera incondicional no importa lo que pase? Esta sería la pregunta que desafía los límites de nuestro amor y se llama incondicionalidad. La incondicionalidad está relacionada con la libertad y para llegar a esa libertad necesitamos el amor, ya que por el contrario si nos movemos en un sistema de valores donde lo importante es lo correcto y la obediencia, no podremos descubrir el amor incondicional y no accederemos a esa posibilidad, ya que nos regiríamos por limites que eliminaría lo incondicional.

Una vez el maestro Jesús dijo algo como esto: “No me digan que aman…Amar a tu hijo, a tu esposo o tus padres es muy fácil…dime si puedes amar al que mato a tu hijo, o a tu esposo o a tus padres”. Aunque que parece una proposición muy radical para el amor no lo es. Lo que él decía era de que tú no puedes seleccionar el amor, tienes que permitírtelo. Pues el amor esta en todos, el amor no selecciona, el amor es pleno, es todo, el amor ama todo por igual, por eso el amor no puede amar a nadie, el amor solo es, lo demás es miedo, miedo a perder mi amor.

Por tal motivo normalmente tendemos amar lo que nos gusta, lo que es fácil de amar, lo que nos trae tranquilidad, alegría o paz, justamente por miedo a perder aquello que tanto “amamos”. En cambio, aquellas cosas horribles que pasan queremos cambiarlas o evitarlas, incluso nuestros propios sentimientos de odio, tristeza, rencor, nos parece que son cosas malas que debemos cambiar o erradicar. Pero el amor no quiere cambiar el mundo, él lo ama como es.

Pensamos que el amor es una forma humana, pero no lo es, es una energía que nos da poder y libertad al mismo tiempo. Y si descubres eso ya no puedes ser manipulado, ya no eres acechado por el miedo, ya no consumes y por ende ya nos sirves a ningún sistema, porque estas en plenitud, porque el único objetivo del amor es ser pleno, el amor no busca amar a nadie, al amor le basta con el amor.

Cuando observamos las diferencias de esta percepción de amor humano y este amor más universal o incondicional como queramos llamarlo, nos damos cuenta que en este mundo no hay mucho amor, que estamos llenos de miedo y consumimos miedo a todos los niveles, como por ejemplo miedo a perder el trabajo, miedo a que me dejes, miedo a que me rechaces, miedo a perder el apartamento, miedo a endeudarme, etc. Y por ese miedo nos comportamos o vivimos de tal manera pensando que amamos.

Como raíz de los miedos esta la creencia que la muerte es algo que hace terminar de forma definitiva nuestra vida, pensamos que dejaremos de existir, por tal motivo nos aferramos a todo con tal de sentirnos seguros de no morir, pero lo hacemos por miedo y no por amor. Aunque en realidad, si observamos bien y si somos honestos con nosotros mismos caeremos en cuenta que tenemos realmente miedo a vivir, de hecho, tenemos miedo a sentir miedo, sin saber que sentir ese miedo es parte de vivir, de amar la vida, tu vida.

Cuando caes en cuenta de que no puedes amar a nadie, te das cuenta que solo puedes amarte a ti y tu experiencia, que es lo único que tienes en tu presente. Que solamente tú puedes percibir ese amor dentro de ti, que no viene de afuera, el externo solo es un activador del amor que eres capaz de sentir adentro tuyo. A demás cuando decimos que sentimos amor por alguien, somos nosotros quien sentimos esa sensación no el otro, ya que el amor se desborda en ti, está en ti, no te lo da nadie, porque el amor solo puede darse a si mismo.

¿Entonces cómo sé si hay amor en mí? Mientras te lo preguntes no habrá respuesta, el amor no duda, el amor es todo, si estas en plenitud ya no te harás esa pregunta más. Porque el amor es la respuesta a todo nace del reencuentro con uno mismo y puede estar presente en una conversación, en un encuentro, un abrazo, porque el amor es causa y efecto de grandeza, nos hace sentir que valemos, que somos capaces de crear, que la vida por fin tiene un sentido, que es vivir mi propia vida, y que podemos darle contenido a esa vida, para hacerla más grande más hermosa, y al mismo tiempo que hacemos eso estas honrando tu existencia.

Y para eso es importante que descubras la dicha y la alegría de estar solo, mientras sigas huyendo de la soledad, seguirás sintiéndote solo, seguirás queriendo consumir “amor”, ese amor disfrazado de miedo, entonces buscaras que alguien te amé o por el contrario buscaras alguien a quien amar. Por eso solo cuando manejamos bien nuestra soledad podemos manejar mejor nuestros encuentros y relaciones, ya que ninguna relación te dará la paz y el amor, que tú mismo no hayas creado en tu interior. Cuando te amas, eres pleno, no tienes exclusividades, tu eres el amor que sientes en el otro, tú te vuelves el otro, ya no hay división, porque el amor no tiene más deseo que el de encontrar la plenitud, el amor le basta con el amor.

No olvidemos que fuera del mundo de las formas, estamos unidos todos en conciencia como una unidad, el amor es unidad, por eso el amor no puede amar a nadie, ya es todo, por lo cual el sentirse solo o separados es un engaño de nuestros ojos. Por eso realmente solo podremos ser felices con otra persona cuando seamos conscientes que somos felices incluso cuando no está a nuestro lado. - Octavio F.


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