¿PUEDO ALCANZAR LA FELICIDAD O PUEDE ALGUIEN O ALGO HACERME FELIZ?


Dicen por ahí…

Cuando estás conmigo me siento feliz…

Esta persona me hace sentir feliz….

Su forma de ser me hace feliz… todo lo que me dices me hace sentir feliz…

Si decimos eso y no somos conscientes de donde viene esa felicidad estamos condenando al otro a sufrir, porque lo estamos haciendo responsable de nuestra felicidad, entonces entregamos el poder a que otra persona nos haga sufrir o no.

Pensamos que la felicidad proviene de afuera, que el mundo es quien nos hace feliz, tanto así que cuando estamos tristes se lo exigimos al mundo o a las personas que consideramos nos hacen felices. Por eso cuando hacemos eso inconscientemente también le estamos diciendo al otro,” ¿cuidado con defraudarme? Por qué ahora tu eres quien me hace feliz, no se te ocurra decepcionarme.” Es así como comienzas las desilusiones que dicen así…”era tan feliz…. hasta que me hiciste eso que me dolio…”

Cuando sintamos que una persona nos hace feliz, siempre tenemos dos opciones una entregarle la responsabilidad de nuestra felicidad o tomar la decisión de llevar la atención adentro y percibir como esas acciones que veo en el otro que son de mi agrado, hacen nacer cosas dentro de mí, en esa observación puedo darme cuenta que la felicidad la siento yo, que sale de mí en esa interacción, y que lo que creo que me hace feliz afuera es solo un activador de mi propia felicidad.

De esa manera yo no hago responsable al otro de mi felicidad, y así puedo sentir y recordar esa felicidad incluso cuando él no está, ni necesidad de creer que el me la origino, pero si sabiendo que esa persona ayudo a revelar de mi interior aquellas cosas que me hacen feliz, entonces surge un agradecimiento por la presencia de la otra persona por la revelación que te hizo percibir en aquella interaccion,y poco a poco de desmoronan las esperanzas o las expectativas de felicidad de lo que podría esa persona hacer en tu vida, de tal manera que nunca serás defraudado por que nunca esperaras que esa persona te haga feliz, para entonces ya eres feliz .

Dicen por ahí también... Pronto seré feliz cuando consiga esto que tanto quiero…. Estoy esperando que suceda eso que he esperado por años, y seré la persona más feliz…. Estaré contenta y feliz, cuando puedas cambiar y comportarte bien conmigo como te he dicho que deberíamos comportarnos… No, te equivocas, yo ahora soy feliz porque he conseguido lo que quería… Ahora si ya me siento feliz porque estoy rodeada de todas estas personas que dicen que me quieren…. Si miras bien eso, te darás cuenta que no eres feliz… ¿Acaso no hay felicidad en eso? Mientras te lo preguntes no habrá….. Porque si descubres esa felicidad estarás en plenitud y por lo tanto no te faltara nada… pero si te preguntas ¿soy feliz? Pero sin tener la necesidad de responderte, en silencio, lo sabrás. Guardando silencio podemos observar todos nuestros pensamientos, dudas, juzgamientos, e interpretaciones y las cosas que decidimos que tienen que ser de una forma u otra, y nos daremos cuenta en ese momento que le estamos exigiendo al mundo sea de una manera para que nosotros seamos felices, pero sin querer nosotros hacer nada, para saciar ese deseo de felicidad, nos gusta querer creer que podemos controlar nuestra felicidad, entonces pensamos, el mundo se comparta de cierta manera y si yo me comporto de tal manera con los otros entonces yo de esa manera también recibiré lo mismo y seré feliz así, pero la verdad es que el mundo o la vida no te pide nada, no quiere que te comportes de manera estupenda, ni que seas súper cool, sino que simplemente seas tú, que vivas y pienses menos como debes ser, que solo seas, y ahí es cuando descubres que eres todo lo que buscabas, y te haces consiente que te pasabas buscando y que no ibas encontrar nunca por que en verdad tenías miedo de encontrarlo, porque si lo encontrabas entonces eso quería decir que no tenías razón, y es así como preferimos tener la razón en vez de ser felices.