NO VEMOS LAS COSAS COMO SON, SI NO LAS VEMOS COMO SOMOS...


No vemos las cosas como son , si no las vemos como somos... la vida es un espejo, si algo te molesta de lo que ves pues en alguna parte de ti no te gustas tú, lo de afuera es un reflejo de lo de adentro, pues lo que ves es lo que crees y creas en tu vida, por eso si quieres cambiar algo en tu vida primero tienes que cambiar tu propia percepción, reconocerla como parte de ti. La mente ve separación por eso tiene dos hemisferios, la mente divide es su trabajo, pero no quiere decir que las cosas existan por separado, ya que todo está en perfecta unidad, pero nos han educado y enseñado dividiendo todo, separándolo y clasificándolo, nos hemos perdido en la totalidad. Por eso ahora es momento de aprehender a unificar y la mejor manera de hacerlo es desde el corazón.

El corazón es el único órgano que reconoce todas las partes, ver con el corazón es no juzgar, porque el juzgar es de la mente, ver con el corazón es ver el punto medio de todo, es aceptar y percibir las cosas como son sin juzgamientos y es desde el corazón que podemos percibir que lo que percibimos como nuestra realidad es un reflejo de nosotros, de nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y acciones, no hay nada ni nadie a quien juzgar salvo a nosotros, porque somos los únicos responsables de lo que vivimos. No vemos las cosas como son, si no las vemos como somos...la vida es una proyección de lo que somos, el nivel de ego crea la distorsión, cuanto mas egoísta nos volvemos más creemos que la realidad es ajena de nosotros y encontramos mayor separación, pero cuando mantenemos el centro y nos anclamos en el corazón siendo honestos con nosotros mismos, comenzamos a tener coherencia equilibrando nuestra realidad interior con la exterior.

No vemos las cosas como son, si no las vemos como somos y solo aceptándonos como somos podemos asumir la responsabilidad de los que vivimos, nos damos cuenta que nuestras acciones y pensamientos generan cosas haciendo que nuestra realidad cambie también o por el contrario podríamos negar la realidad que vemos pero sabiendo que no podemos negar las consecuencias de negar nuestra realidad. Siempre seremos nosotros los que vemos y opinemos, los observadores detrás de los ojos, es lo que somos, entonces ¿que dice de nosotros lo que opinamos o la mirada con la que vemos las cosas?.

No vemos las cosas como son, si no las vemos como somos...como dice un dicho antes de señalar alguien recuerda antes que hay tres dedos señalándote a ti, y es tres veces por lo menos que deberíamos pensar antes de enviar un juicio.

Te puede ayudar ver la entrada "la magia del corazón: reconociendo mi centro"

Pero más importante que opinar sobre algo, es observar "quien" hace esas opiniones y desde que estado las estoy haciendo, es importante conocernos en esencia, conocer nuestro estado interior, antes de decir cómo debería ser el mundo. El estado interior podríamos decir que es el "desde donde" digo o hago tal cosa, ese estado interior es la intención primera con la que actuamos y que aveces no nos damos cuenta, el tono de voz es un indicador de la resonancia de esa intención, quiero decir que si digo gracias a una persona por consideración, lo que recibiré del entorno no es el equivalente al significado de esa palabra, si no lo equivalente al estado interior, tono o intención primera con la que me exprese, ya que todo es un reflejo de lo que es adentro.

Por eso estar consciente de tu estado interior es más importante incluso que tus opiniones, es verdad que no podemos dejar de comunicarnos con nuestro entorno pues somos parte de el también, pero el estado interior de cómo te comuniques será muy importante para generar la realidad que deseas ver, ya que eso que tu envías a tu entorno desde tu estado interior es lo que tu recibes de él y eso es lo que crea esa realidad la cual percibes en tu vida, por eso no vemos las como son, si no la vemos como somos.

Quizá algún día nos demos cuenta que no hay que ir tan lejos solamente tenemos que comenzar a cambiar nosotros nada más, observarnos en silencio, ser nosotros mismos, hacer lo que nos salga de adentro, vivi