La Magia del Corazón: Reconociendo mi centro


¿Donde esta ese centro? ¿por que es importante reconocerlo? y ¿Para que me sirve , que se supone que debo sentir? . Veremos a continuación como podemos encontrar nuestro centro que será útil para sentirnos en armonía y comenzar acceder a nuestra sabiduría interior para seguir disfrutando de esta vida.

¿Que es la magia del corazón? La magia es la vida, es la naturaleza, es el flujo de energía creativa que fluye por nosotros y por todo lo que existe. La magia es creer en ti mismo, es creer que puedes recrear tu realidad desde lo que realmente eres. Magia también es amor.

¿Como hacemos para conectar con esta magia de la vida?, pues para conectar con esta magia primero tenemos que anclarnos en nuestro centro, en el corazón, y para centrarnos en el necesitamos de una cualidad intrínseca muy importante que ha sido incomprendida y mal juzgada por mucho tiempo, el ego.

Dicen que tenemos que matar al ego o eliminarlo, pero la verdad es que el ego siempre persiste y persistirá porque es una cualidad interna que siempre ha estado con nosotros y no tenemos por qué eliminarla, tenemos que corregirla, lo que ha pasado es que a lo que llamamos ego, ese que nos causa problemas, se llama egoísmo, y se basa generalmente en el deseo, en el querer poseer o conseguir algo.

El egoísmo es una inflamación de nuestro ego verdadero, una perversión que hemos creado a causa de que hemos olvidado quienes somos, como no sabemos quienes somos o que somos, busco identificarme con una idea ,pensamiento de lo que creo que soy y tu eres, por tanto no puedo ver las cosas como son, solo puedo verlas bajo el lente de mis creencias y juicios.

Cuando la distorsión del ego se genera no podemos reconocernos en el otro, ya que creemos que todos estamos separados por nuestras diferencias incluso nosotros, por lo que terminamos descentrándonos de nuestro centro, de nuestro corazón, sin darnos cuenta que para la conciencia todos estamos unidos por estas diferencias como un juego de rompecabeza gigante donde las piezas son de diferente formas y todos son parte de un mismo todo.

En cambio el verdadero ego nos centra, nos alinea con ese flujo de energía creativa, con la magia, con la vida, es el que nos hace sentir únicos y al mismo tiempo igual a todos, es el que te enseña a ser tú mismo y nos ancla en el corazón, , siendo la base de este ego verdadero el amor propio.

¿ Por que el Corazón nos centra y nos integra con el todo? Porque el corazón es el único que puede reconocer la unidad que hay en todo, incluso el corazón de nuestro cuerpo es el único que reconoce a todos por igual en nuestro cuerpo de tal manera que bombea la intensidad suficiente de sangre para todo el cuerpo, y es a través del corazón que se conoce y se reconoce todas las partes para integrarlas y ser uno.

El reconocimiento comienza por nosotros, por reconocernos a nosotros mismos como una parte valiosa de este gran todo, amándonos “egoicamente”, sabiendo que somos nuestras virtudes y nuestros defectos y que no hay nada malo en ello, al contrario nos hace quienes somos y eso es hermoso, somos luz y sombra, estamos aquí para aprender e integrar todas las parte de mi en mi conciencia, en otras palabras estamos aquí para amarnos y amar el todo.

Por eso si no estamos anclado en nuestro corazón no podremos reconocer a las demás personas que se cruzan en nuestra vida y menos reconocerlas como parte de nuestras vidas.

Todos tenemos una individualidad pero también somos partes de un todo y hemos venido aquí a reconocernos como parte de este todo, pero la única forma que reconozcamos la individualidad del otro como parte del todo es sintiendo con el corazón, como hemos dicho antes el corazón es el único que puede reconocer las partes para integrarlos como un todo.

Entonces desde ahora es momento de comenzar a sentir al que tienes al frente, comienza a reconocer al otro con el corazón, como si él fuera otro tú, empieza a sentir a través de tus ojos, nuestras mentes pueden decir lo contrario pero cuando te reconozco en el corazón, surge la magia y nos ponemos de acuerdo aunque pensemos diferente, por eso no critiques , no juzgues, reconócete en tu hermano porque al final la vida es un espejo.

Es necesario observar nuestro interior para poder mantenernos anclados en el corazón pues como dije estamos aprendiendo, no necesitamos ir a una montaña, o volvernos budistas, solo necesitamos centrarnos en el corazón.

Para eso necesitamos darnos tiempo, tiempo para observarnos a nosotros mismos y comenzar hacer las cosas que nos gustan hacer, las cosas que nos inspiran, poder contemplar nuestra vida más detenidamente y de manera más responsable y menos victimista, tenemos que llenarnos de magia, de vida, comenzar a soñar otra vez.

Así que primero seamos dueño de nuestro ego(yo), nuestro centro, vivamos desde nuestro interior, sintiendo, conquistemos nuestra propia vida hasta que sintamos que cada minuto vale la pena vivirlo, hasta que sientas que tu vida es genial y que solo tu pudiste haber escogido esa vida, apasiónate de ti, ríe mucho, relájate y sobre todo disfruta del viaje.

Cuando puedas permitirte esto entonces es momento que comiences a compartir tu alegría, sin necesidad de demostrar nada o hacer algo, pues solo con tu mirada bastara. Ya que sintiendo tu presencia es como comenzaras poco a poco a sentir la vida que fluye en ti y en el otro, estarás sintiendo al otro a través de tu corazón, lo reconocerás fácilmente como un hermano y cuando sepas que él es tu presente, tu ahora, que el también eres tú, entonces solo fluye y disfruta.

Un abrazo, Yo también soy otro como tu.


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