VIEJOS PADRES VS NUEVOS NIÑOS


Es tiempo de cambios y estos niños son el cambio, todos los padres e hijos estamos metidos dentro de estos cambios a nivel mundial que están ocurriendo, juguemos con ellos el tiempo que tengamos, metámonos por un momento en su juego y nosotros salgamos del nuestro, ellos pueden revelarte muchas nuevas ideas para tu trabajo y tus proyectos de vida, porque ellos son lo nuevo.

Es tiempo de recordar todos que no hay porque tomarse tan en serio esta vida de hecho nadie va salir vivo de ella, esta realidad que puede parecer muy dura a veces es solo un juego, la vida es un juego y es disfrutando con ella que aprendemos a modificarla como queremos, esta realidad holográfica solo es sostenida por nuestros sistemas de creencias y al parecer ya esta cambiando aunque no sabemos aún a que esta cambiando, sabemos que esta cambiando y lo sentimos venir, pero tenemos la mejor ayuda del cielo que son estos nuevos niños avanzados y valientes que tienen dentro nuevas semillas para dar nuevos frutos, llenos de nuevas experiencias, permitamos a estas jóvenes y nuevas consciencias ser todo lo que puedan ser, hagamos espacio en nuestros hogares, en nuestras comunidades , ciudades, limpiemos la tierra lo mejor que podamos para que puedan florecer.

Nuestros niños son como semillas que contiene las nuevas experiencias para la vida, los frutos que sustentaran nuestro futuro, desde que nacieron ya fueron sembrados en la familia que les toco nacer, no hay nada que enseñar a una semilla ( niñ@) para que crezca solo hay que darle buena tierra, agua, calor y aire limpio, y sobre todo mucho espacio y tiempo en medio de este proceso, para que poco a poco brote.

Darle tierra a nuestra semilla es darle seguridad y sustento para que pueda crecer saludablemente y desarrollar la responsabilidad por su propio cuerpo y salud. Darle agua es nutrirle en poder sentir y expresar su propia verdad, no taparle lo que siente cambiándosela por algún juguete u objeto, reafirmarle lo que siente con el ejemplo, los padres deben decir lo que sienten también, en especial cuando los hijos le preguntan ¿ te sientes bien ? y no decir “ no pasa nada hijito”, con buena agua logramos que sea responsable de su verdad la que siente en su interior. Darle aire es poder alentarlo a pensar benevolentemente y de forma coherente con lo que siente, dejar de juzgar, saber observar para hacerse responsable de lo que piensa. Y darle fuego seria darle la confianza para que sea responsable de sus propias creencias, confianza para que no duden de sus objetivos y no se den por vencidos en el intento, celebrar sus propios éxitos, entusiasmarse con ellos de lo que les apasiona.

No hay nada de malo en ser como somos, muchos padres escondemos el dolor de tener que aparentar ser otra cosa que no queríamos ser por amor a nuestros padres y lealtades familiares, los hijos son una oportunidad de vernos a nosotros y darnos todo lo que no pudimos recibir en algún momento, tiempo y espacio, para expresarnos con amor y mostrar la belleza con la que venimos a este mundo.

Recuerden que no podemos controlar la naturaleza que es su hijo, si te toco una semilla de manzana no pidas que te dé frutos de durazno, lo único que podrá darte son manzanas.